me vi parado una mañana
mirando largo y profundo
te llamo mi alma hastiada y cansada
Errores que fui cometiendo
sobre mi días descargaron
olas de angustias y tristezas
y allí fue que me hallé desesperado
Cuando perdido mi sentido
yo vi tu luz en las alturas
busque acércame a tu lado
y fui amarrado a tu ternura
Eres Jesús Dios de la vida
con tanto amor me perdonaste
fui rescatado por tu gracia
y por tu sangre me salvaste
Ahora vivo en el abismo
de tus bondades abundantes
Bendito amor, Dios de mi vida
mis días son para adorarte
Ya no hay razón para inquietarme
en ti he puesto mi confianza
es tu verdad mi luz segura
consuelo eterno y esperanza

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